martes, 16 de febrero de 2016

Ahora roban datos de personas para obtener préstamos y celulares


El tema del fraude que sufren los consumidores y las empresas es todavía un tema tabú en nuestro país. Sin embargo, al igual que en el resto del mundo, en el Perú estos ilícitos causan pérdidas considerables todos los años.

El surgimiento de nuevas tecnologías facilita las transacciones entre los clientes y las compañías, pero también pueden ser utilizadas por los defraudadores, alertó Mélanie Gagné, directora de Desarrollo de Negocio Internacional de Fraude de Equifax.

“En el mundo, el fraude está en aumento. Hoy, las personas quieren tener un acceso más rápido a los servicios y las empresas compiten entre ellas ofreciendo servicios por teléfono, online y otros; de eso se aprovechan los defraudadores para acceder a los fondos y a información de los consumidores”, advirtió para el diario Gestión.

En Latinoamérica, casi el 50% de usuarios dice haber sido víctima de algún tipo de fraude en el sistema financiero, que incluye a bancos y microfinancieras, refirió.

En el Perú, los fraudes por clonación de tarjetas de crédito y débito, los más frecuentes en los últimos años en la banca, ahora están migrando hacia la usurpación de identidad para obtener préstamos.

“Se ha incrementado el uso del chip y del pin (clave) en las tarjetas de crédito y débito, que es algo muy bueno. Pero ahora, al igual que en otros países, los defraudadores están cambiando su modo de acción y están buscando fraudes con robo de identidad”, reveló Gagné.

Robo de datos
Así, las entidades financieras y sus clientes están en la mira de organizaciones delictivas. Y compañías de telecomunicaciones también son afectadas por fraudes vinculados a robo de identidad.

Las mafias roban los datos de las personas y los usan para hacerse pasar por ellas. Para ello, compran bases de datos que se trafican ilegalmente, se valen de Internet (el correo electrónico, por ejemplo, da información) o de llamadas telefónicas para conseguir el nombre, dirección o fecha de nacimiento de las potenciales víctimas.

Incluso, en algunos casos, llegan a infiltrar a alguno de sus miembros dentro de las empresas financieras o de telecomunicaciones para que los ayuden a robar identidades (fraude interno). Según datos de Equifax para la región, en el 30% de los casos de fraude hay colusión de empleados de la misma empresa.

Los defraudadores se hacen pasar por personas con buen historial crediticio y elevados ingresos para así salirse con la suya y obtener mayores préstamos.

En general, las pérdidas por fraude para las compañías son de entre 1% y 5% de los ingresos anuales. En los bancos, que tienen más experiencia en la detección del fraude de tarjetas y poseen más controles, esas pérdidas van de 1% a 2%, estimó Gagné.

Si bien las organizaciones delictivas apuntan principalmente a los fondos guardados en las entidades financieras, también han puesto en la mira a compañías de telecomunicaciones, que están menos protegidas contra fraudes y sufren mayores pérdidas. Usan las identidades robadas para adquirir celulares de alta gama, líneas telefónicas y paquetes de datos.

“Hoy es muy fácil obtener un celular en Perú. Y con los avances de la tecnología, los dispositivos móviles valen mucho más que hace 10 años. Entonces es un negocio atractivo para los defraudadores”, dijo.

Uso de ‘empresas fachada’ puede incrementarse

Otra de las modalidades de fraude en el sistema financiero que se ha empezado observar en los últimos años en el Perú es el uso de ‘empresas fachada’ para conseguir préstamos o comprar equipos de telefonía por montos más elevados.

Con datos y documentos falsos, los defraudadores crean empresas, generalmente pequeñas, con las que pueden obtener créditos de mayor volumen de lo que accederían como consumidores individuales.

“Cuando vas a una compañía de telecomunicaciones, como persona natural te pueden dar tres o cuatro teléfonos para tu familia, pero si vas como empresa te pueden dar muchos más”, señaló Mélanie Gagné, de Equifax. Consideró que esta modalidad podría aumentar rápidamente en el Perú.

Gagné recomendó a las entidades financieras hablar abiertamente y compartir información sobre fraudes con sus pares, pues se trata de una lucha conjunta contra los “malos”. Frente al creciente fraude, Equifax viene implementando una herramienta tecnológica que lanzará en los próximos meses en Perú y que podrá ser utilizada por entidades financieras, empresas de telecomunicaciones y el mismo Gobierno para enfrentar este problema.

Marco Alva Pino