jueves, 1 de diciembre de 2016

Colocan bloqueta a bar clandestino que seguía funcionando a pesar de clausura


A pesar de haber sido clausurada hace unos días el local de venta de licor clandestino conocido como “la tía veneno” ubicada en la prolongación Pichis N° 132, en pleno centro de la ciudad, seguía funcionando en un claro desacato a la autoridad municipal.

Vecinos del sector, cansados de los constantes robos e inseguridad que provocaban las personas de mal vivir que ingresaban a este local, hicieron la denuncia respectiva para que la Municipalidad Provincial de Huancayo (MPH) tome cartas en el asunto.

CIERRE DEFINITIVO

Respondiendo al llamado de los vecinos, el día de ayer en horas de la tarde, personal del Área de Fiscalización y la Oficina de Ejecución Coactiva de la MPH, colocó una bloqueta de 2 toneladas en la puerta de ingreso de este “antro de perdición” para de esta manera hacer respetar el principio de autoridad.

Como se recuerda hace algunos días en un operativo los agentes hallaron en este local a más de 40 personas, entre varones y mujeres, que se encontraban libando licor; y un grupo de personas liderada por una mujer intento agredir al personal de la municipalidad arrojando piedras, escupiendo e intentando romper una botella de vidrio para impedir la clausura de esta chingana.

“Estamos siendo firmes en las operativos a locales que a pesar de estar clausurados por no tener licencia o distorsionar su giro de negocio siguen vendiendo licor. A esos dueños de estos locales quiero decirles que vamos a clausurarlos, multarlos, amurallar su local y si es posible denunciarlos penalmente por no respetar las leyes”, indicó Mauro Gamarra Ramos, gerente de Promoción Económica de la MPH.

La labor de los fiscalizadores continúo en los alrededores, en donde se pudo encontrar que supuestas juguerías eran fachadas para locales de venta de cervezas y alcohol barato. Tres locales se clausuraron con el pegado de los afiches respectivos.

Finalmente, el operativo culminó con la clausura de la discoteca La Penca ubicada en el jirón Puno N° 129, que tiene licencia como restaurante, pero distorsiona su giro de negocio al funcionar como centro nocturno de diversiones.

DETALLE: 
Las intervenciones de clausura se realizaron con el apoyo del personal del Serenazgo de Huancayo.