domingo, 10 de enero de 2016

Alcalde Carlos Arredondo buscará diálogo con el gobierno para intervención a fin de evitar convulsión social en La Oroya..

foto Juan Guevara
Cientos de familias se quedaron sin sustento, y más de mil trabajadores se quedaron sin trabajo y sin la posibilidad de encontrar otro y solo queda una provincia casi fantasma que hace más de 6 años espera que su complejo metalúrgico se reactive su economía.

El panorama que vive la provincia de Yauli La Oroya, luego que la consultora empresarial Dirección Integral y Gestión Empresarial (Dirige) que asumió la dirección del complejo metalúrgico de La Oroya  y la mina Cobriza en Huancavelica en calidad de liquidador concursal, anunciará que no pagará ni un sol más a los trabajadores.

Según el comunicado que lapida a los trabajadores que hasta el momento percibían el 25 % de lo que percibían cuando el complejo funcionaba, señala entre las causas para la suspensión de las remuneraciones es el deterioro financiero de la empresa.

“Dirige” refiere que será hasta que haya disponibilidad de caja y en todos los casos refieren que los montos no pagados serán registrados como montos a pagar.

Según la representante del Gobierno Regional de Junín ante el Comité Técnico de Trabajo (CTT) de La Oroya, Elizabeth Valle, la liquidadora Dirige nunca tuvo ánimos de diálogo con los trabajadores para llegar a acuerdos.

Asimismo, refiere que lo que quiere Dirige es que, los trabajadores renuncien y la nueva empresa los recontrate y eso no es del todo cierto debido a que se los recontrataría bajo la modalidad de contrato a plazo fijo y perderían la estabilidad laboral.

Uno de los riesgos es que por seguridad y salud en el trabajo todos los trabajadores para que sean contratados deberán pasar exámenes médicos y la mayoría de ellos a causa de su trabajo ya han contraído enfermedades y no van a pasar los exámenes médicos.

“Para tomar una decisión como esta, Dirige debió poner conocimiento del Ministerio de Trabajo cosa que no se hizo”, aseveró Valle Vila.

Según el alcalde de esta provincia Carlos Arredondo, la situación se agudiza en La Oroya, pues muchos trabajadores, en su desesperación, están saliendo junto a sus familias, se prevé que este año habrá una gran deserción escolar, migración y decaimiento de la economía, con lo que los negocios cerrarán.

“El lunes me reuniré con los representantes del Ministerio de Energía y Minas para buscar la intervención del estado y averiguar cuál es la estrategia que están implementando para La Oroya, ello con el fin de evitar acciones violentas que ya se han hecho anteriormente, yo personalmente no propicio ello”, dijo el alcalde.